En 1915, el sacerdote 𝗠𝗮𝘅𝗶𝗺𝗶𝗹𝗶𝗮𝗻𝗼 𝗕𝘂𝗿𝗴𝗲𝗿 se hizo cargo de la construcción de la iglesia y la nueva casa cural de Contratación.
A don César Porras, terrateniente lugareño, le compraron una casa para ampliar la edificación del templo, garantizando así buena ventilación y altura. En 1922, Maximiliano terminó su primer período como director. Era un «hombre de mucha fuerza física, de gran espíritu salesiano y aun de trabajo material, pues en la obra de la iglesia fue arquitecto y maestro constructor, hombro a hombro con el padre 𝗝𝘂𝗮𝗻 𝗚𝗶𝗼𝗿𝗱𝗮𝗻𝗼».
En 1923, llegó como superior a Contratación el sacerdote 𝗝𝘂𝗮𝗻 𝗕𝗮𝘂𝘁𝗶𝘀𝘁𝗮 𝗦𝗼𝗹𝗲𝗿𝗶, procedente de Táriba, Venezuela, donde había fundado el colegio salesiano San José. (La biblioteca de dicha ciudad lleva su nombre). En 1929, pasó a El Guacamayo, al asilo fundado por él unos dos años antes, donde ya había un centenar de niños sanos.
Por su parte, en 1924, el padre Maximiliano regresó a Contratación, donde terminó el templo y el 𝗔𝘀𝗶𝗹𝗼 𝗦𝗮𝗻 𝗘𝘃𝗮𝘀𝗶𝗼 para niños enfermos.
En 1934, finalizó la construcción de la torre de la iglesia, en cuyo pedestal quedó una saliente: 𝗟𝗮 𝗣𝗶𝗲𝗱𝗿𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝗔𝗯𝘂𝗿𝗿𝗶𝗱𝗼𝘀.
El 10 de junio de 1935, el padre Maximiliano murió de improviso en las escaleras de la casa cural. Fue sepultado en tierra, cerca del altar mayor, en la capilla del Cristo. Debido a la humedad del lugar, en los años cincuenta exhumaron sus restos y fueron trasladados a un osario en una de las paredes del templo.

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